El 94.4% de los adultos en México no puede comprar una casa con un crédito hipotecario formal.
Mientras tanto, la deuda en tarjetas de crédito creció 48% en solo doce meses.
Es el resultado de un sistema financiero ajustado para cobrar intereses altos y poner trabas a quien intenta construir un patrimonio.
Te enseño lo que dicen los números oficiales y por qué nos afecta tanto a los mexicanos.
9 de cada 10 mexicanos fuera del mundo hipotecario
Comprar una casa con un banco en México requiere mucha paciencia y un sueldo perfecto.
La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera revela un dato brutal: solo el 5.6% de los adultos en el país tiene una hipoteca formal (INEGI, 2026).
El 94.4% restante queda fuera por dos razones muy simples:
1. Tardan una eternidad: Un trámite bancario tradicional toma entre 8 y 12 semanas para darte respuesta (BID, 2026).
2. Pedir requisitos imposibles: Si eres freelancer, emprendedor o tienes ingresos mixtos, el banco te rechaza al instante.
Endeudarse para comer
Cuando los sueldos no crecen al ritmo de la inflación, la gente busca liquidez donde sea.
En México, la cartera vencida en créditos al consumo (deudas con más de 90 días sin pagar) llegó a $61,695 millones de pesos. Eso es un incremento del 35.4% en un solo año (Banxico, 2026).
El verdadero peligro está en el plástico:
- Los impagos en tarjetas de crédito se dispararon 48.2% interanual (Banxico, 2026).
- La morosidad en tarjetas tocó el 3.51%, su nivel más alto en 19 meses (Moody's, 2026).
Los bancos aumentaron las líneas de crédito al consumo mientras reducían el crédito a las empresas. Hoy la cartera vencida crece cuatro veces más rápido que la emisión de nuevos créditos (ITESO, 2026).
Cuando el crédito colapsa
La morosidad no solo golpea a la banca privada. En el Infonavit la situación es dramática: el 21.1% de su cartera crediticia está en morosidad (Infonavit, 2026).
Más de 1 de cada 5 pesos prestados por el instituto está en riesgo de no volver jamás.
La causa principal fue el esquema de Veces Salario Mínimo (VSM). Cada vez que subía el salario mínimo o la inflación, la deuda del trabajador aumentaba. Miles de personas pagaron durante 10 años solo para descubrir que debían el triple del dinero inicial.
El "salario ficticio" de la clase media
La clase media en México representa a 47.2 millones de personas, el 42.2% de los hogares (INEGI, 2026). El ingreso medio en ciudades ronda los $23,451 pesos al mes por hogar.
El 41.7% de estos hogares usa tarjeta de crédito (INEGI, 2026).
Muchas familias usan el plástico como un sueldo artificial para pagar comida, medicinas o luz.
El problema es el costo: esos hogares pagan entre $426 y $1,660 pesos al mes solo en intereses y comisiones (INEGI, 2026).
Con tasas de interés que superan el 60% o 80% anual, ese dinero no reduce la deuda. Se va entero a mantener las ganancias del banco mientras la familia trabaja para pagar intereses.
Por otro lado, el 58.3% restante no reporta uso de crédito rotativo en la encuesta. No significa que no tengan tarjeta de débito o nómina, sino que operan sin red de crédito formal. Ante una emergencia médica o familiar, quedan expuestos si sus ahorros no alcanzan.
Demanda reprimida y la oportunidad de financiamiento justo
Existe una demanda gigante de financiamiento transparente y accesible.
El gran reto de las fintech en México es construir productos que ayuden a las personas a avanzar hacia sus metas, reconocer el progreso financiero que ya han construido y abrirles mejores oportunidades de financiamiento sin empujarlas al sobreendeudamiento.
Eso es lo que estamos construyendo en Bombo: productos que conectan tus metas con tu ahorro y convierten tu progreso en acceso a un financiamiento más justo.
Juan Pablo
Co-Fundador de Bombo